El Pie Diabético no es una enfermedad que “sufras” directamente como una persona sana de forma espontánea, sino una complicación grave de la diabetes mal controlada, especialmente cuando los niveles de glucosa se mantienen elevados durante largos períodos de tiempo.
¿Qué es el Pie Diabético?
Es una afección que ocurre cuando la diabetes provoca:
Daño en los nervios (neuropatía periférica): lo que reduce la sensibilidad en los pies.
Problemas en la circulación (vasculopatía periférica): que dificultan la cicatrización.
Infecciones: que pueden empeorar rápidamente.
Síntomas comunes:
Hormigueo, ardor o pérdida de sensibilidad.
Heridas o ampollas que no sanan.
Cambios en el color o temperatura del pie.
Mal olor, pus o enrojecimiento.
En casos graves: necrosis o gangrena.
¿Quiénes están en riesgo?
Principalmente personas con:
Diabetes tipo 1 o tipo 2 mal controlada.
Mal cuidado de los pies.
Tabaquismo (empeora la circulación).
Historia previa de úlceras o amputaciones.
¿Qué hacer si tienes signos?
Consultar inmediatamente a un médico (endocrinólogo o podólogo).
No automedicarse.
Mantener los pies limpios y protegidos.
Controlar rigurosamente el azúcar en sangre.




